
Quizás en este mundo, en esta rutina, en este entorno y en esta actualidad nos miremos siempre con ojos cerrados, con ojos ciegos, que no quieren ver. Llenos de temores, de prejuicios. Cargados de resetimiento, de memorias imborrables, de heridas sangrantes. Ojalá, algún día, podamos vernos con mirada abierta, plena y en contacto con el alma.
No hay comentarios:
Publicar un comentario